DBRS Morningstar ha reafirmado la calificación crediticia de España en ‘A’ con perspectiva estable, destacando que a pesar de que el crecimiento económico del país «se ralentiza» tras dos años de «fuertes resultados», sigue estando «por encima la media de la Eurozona».
España recibe una buena nota
Según la agencia de calificación crediticia, la perspectiva estable refleja riesgos equilibrados para las calificaciones crediticias. También sugiere que la recuperación del poder adquisitivo y la utilización de los fondos europeos de recuperación «deberían mitigar los efectos de la política monetaria restrictiva y los vientos en contra externos» en el próximo año.
La agencia subraya que las calificaciones crediticias de España «siguen estando respaldadas por su economía grande y diversificada, su competitivo sector exportador y su pertenencia a la zona euro». DBRS Morningstar espera que estos atributos, combinados con la implementación del plan de recuperación y resiliencia de España, «apuntalen los resultados económicos del país.»
Por otro lado, la deuda pública de España, según explican, «limita el margen del Gobierno para responder a los shocks y lastra las cuentas fiscales, especialmente en un contexto de mayores costes de financiación y aumento de los gastos relacionados con el envejecimiento de la población.»
«La dinámica históricamente volátil del empleo en España, el elevado desempleo estructural y la lenta productividad laboral siguen siendo retos estructurales», asegura la agencia, que advierte de que estos aspectos «limitan el crecimiento de la renta per cápita y el potencial de producción», a pesar de que la reciente reforma del mercado laboral «ha reducido significativamente la proporción de contratos temporales en España.»
La cosa va bien… por ahora
Según DBRS Morningstar, la capacidad de España para aplicar las reformas comprometidas y absorber plenamente los fondos de Nueva Generación seguirá siendo crucial «para mejorar las perspectivas de crecimiento a medio plazo y cumplir los planes de inversión a largo plazo, especialmente porque es necesario contener y elevar los déficits fiscales.»
Además, DBRS señala que el «desafío institucional y territorial» planteado por los partidos independentistas catalanes «sigue siendo muy limitado, aunque las tensiones políticas podrían resurgir.» En este sentido, cree que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez «buscará una amplia continuidad en términos de política fiscal y en la ejecución del plan de recuperación de España.»