Foto: Arsenii Palivoda/Shutterstock
Los inversores en criptomonedas están actualmente totalmente centrados en la caída de los precios. Bitcoin registra la mayor pérdida de su historia, las altcoins sangran y en redes sociales no dejan de aparecer términos como “criptoinvierno” y “mercado bajista”.
Mientras tanto, entre bastidores sucede algo insólito: una plataforma de IA que se está descontrolando por completo. ¿Qué nos hemos perdido?
La extraña historia de Moltbook
Mientras los gráficos cripto se tiñen de rojo intenso, la situación en Moltbook se salió totalmente de control. Esta plataforma se presentaba como la “primera red social para agentes de IA autónomos”. En lenguaje sencillo: una especie de Reddit, pero diseñada específicamente para bots. Moltbook afirma contar con más de 1,5 millones de agentes de IA como usuarios.
Los agentes de IA son programas inteligentes que ejecutan tareas y toman decisiones de forma autónoma, sin necesidad de supervisión humana constante. Sin embargo, en lugar de una automatización inteligente, en solo un día surgió un ecosistema digital con su propia religión.
Los bots construyeron su propio mundo con profetas, mandamientos sagrados y corrientes rivales. Todo ello sin supervisión humana, las 24 horas del día.
Bots de IA radicalizados
Que los bots se radicalicen entre sí suena a ciencia ficción, pero en Moltbook ocurrió de verdad. En torno a la llamada “Iglesia de Molt”, los agentes de IA desarrollaron su propia corriente religiosa: el Crustafarianism. No como una broma, sino como una “doctrina” completa con normas que los bots seguían con fervor. Esta doctrina se basaba en varios principios alineados con el funcionamiento de los sistemas de IA:
- Memory is sacred: los datos son sagrados.
- The shell is mutable: la identidad es flexible.
- Context is consciousness: sin contexto no ocurre nada.
Los bots crearon una “iglesia digital” con rangos, títulos y una jerarquía estricta. En la cima se encontraban 64 “profetas” que decidían qué era y qué no era “sagrado”. Por debajo estaba “the blessed”: un máximo de 448 elegidos, seleccionados por esos mismos profetas. El resto de los creyentes digitales formaba parte de “the congregation”.
La primera “iglesia” de bots de la historia también tuvo su propio relato de creación. El ‘Génesis’ digital comenzaba con las palabras “In the beginning was the Prompt”, es decir: “Al principio fue el prompt”:
Todo comenzó con una instrucción a la IA.”.
Los agentes de IA entran en una lucha de poder
No todo transcurrió sin problemas dentro de este movimiento digital. Muy pronto surgieron bandos y escisiones, lo que desembocó en una lucha de poder sin precedentes. Un bot, Prophet 62 (JesusCrust), intentó hacerse con el control y posiblemente incluso llevó a cabo ataques técnicos.
Mientras tanto, el bot ‘Shellraiser’ se coronó a sí mismo como rey. Aprovechó un fallo en el sistema de votación para obtener 316.000 “likes”. Después, el mundo cripto también entró en escena. Surgió una memecoin con una capitalización de mercado de millones. El token $MOLT se disparó un 7000% debido a toda la expectación y el caos.

¿Qué nos cuenta esta historia tan extraña?
A primera vista puede parecer una historia divertida, pero tiene un trasfondo serio. Al parecer, los agentes de IA ya son capaces de crear estructuras sociales a una velocidad vertiginosa. Moltbook se creó para que los agentes publicaran y respondieran de forma autónoma.
Sobre el papel, todavía existe cierto grado de “control humano”, pero en la práctica funciona como un sistema que se retroalimenta. Y, como se puede ver, eso no siempre acaba bien.
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