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Mientras la cotización de Bitcoin sigue luchando contra una fuerte corrección y el miedo impera en el mercado, Ripple muestra una cara muy distinta. La empresa detrás de la popular moneda XRP ha lanzado en febrero una gran actualización para su red. El objetivo es claro: preparar el terreno para la llegada del gran capital institucional. Para cualquiera que siga de cerca las tendencias en cripto, este es un giro interesante. Mientras la mayoría de los gráficos se tiñen de rojo, el precio de XRP reaccionó con un notable salto al alza.
Ripple prepara el terreno para los grandes bancos
El núcleo de la actualización se centra en preparar el XRP Ledger para lo que se conoce como ‘DeFi Institucional’. Aunque suene complejo, significa simplemente que Ripple quiere que los grandes bancos e instituciones financieras canalicen sus servicios a través de su red. Esto incluye desde el préstamo de capital hasta la tokenización de activos reales, como bienes inmuebles o bonos.
Para hacer esto posible, se han añadido nuevas funciones que garantizan una mayor privacidad y control. Las grandes corporaciones de Nueva York o Londres deben cumplir con normativas muy estrictas. Con esta actualización, pueden satisfacer esas exigencias legales mientras aprovechan la velocidad de la blockchain. La estrategia es clara: Ripple aspira a convertirse en la columna vertebral del sistema financiero moderno, y no solo en un activo para la especulación.
XRP sube a pesar del miedo extremo
Los inversores han visto potencial en estos planes. Tras el anuncio, la cotización subió durante el fin de semana de unos 1,35 dólares a picos por encima de los 1,65 dólares. Al momento de escribir este artículo, el precio ha retrocedido ligeramente, pero sigue manteniendo ganancias de varios puntos porcentuales en las últimas 24 horas. Con esto, XRP ha tenido un rendimiento considerablemente mejor que el resto de las diez principales criptomonedas.
Sin embargo, hay un «pero» importante. El mercado total se encuentra actualmente en un bache profundo. El índice de miedo, que mide el sentimiento de los inversores, marcó recientemente una puntuación de 5. Este es el nivel más bajo en ocho años e indica un estado de ‘miedo extremo’.
En un mercado tan negativo, que solemos llamar ‘bear market’ (mercado bajista), las buenas noticias suelen tener menos impacto del esperado. En un contexto alcista, este salto de precio probablemente habría sido mucho mayor. Por ahora, el entusiasmo se ve frenado por el malestar general que rodea a Bitcoin.
En conclusión, la actualización es un acierto técnico, pero el clima del mercado juega en contra. A corto plazo, no se esperan milagros mientras Bitcoin siga titubeando. No obstante, a largo plazo, esta es una noticia de gran calado. Ripple sigue construyendo una base sólida para hacerse indispensable en el sector financiero. En cuanto la tormenta en las bolsas amaine, esta preparación podría dar a XRP una ventaja competitiva decisiva.