Foto: PJ McDonnell / Shutterstock.com
En octubre del año pasado, la mayor criptomoneda del mercado alcanzó un nuevo máximo histórico de nada menos que 126.000 dólares. Poco más de cuatro meses después, a comienzos de este mes, el precio de bitcoin llegó a tocar los 60.000 dólares. Se trata de una corrección considerable, pero según los analistas, esta caída puede calificarse como “modesta”.
Una corrección modesta en comparación con el pasado
El viernes, Binance Research publicó un análisis sobre la situación actual de bitcoin. Según su informe, la corrección actual es limitada si se compara con grandes caídas anteriores. De hecho, bitcoin ya habría experimentado hasta nueve descensos similares o incluso más pronunciados en el pasado.
En el informe se señala que en 2010 y 2011 el precio de bitcoin llegó a desplomarse hasta un 94%. En los años posteriores se produjeron nuevas caídas significativas, aunque cada vez de menor magnitud. En ese contexto, la bajada actual de alrededor del 50% resulta relativamente moderada.
Un mercado cripto más maduro
Binance Research también analiza las causas del movimiento reciente. Según los analistas, los activos digitales compiten actualmente por la atención de los inversores, que tienden a inclinarse más hacia inversiones defensivas con menor riesgo. Esta actitud estaría relacionada con la incertidumbre en torno a la economía estadounidense y las decisiones de la Reserva Federal. Al mismo tiempo, se observa que las caídas de bitcoin suelen ser menos pronunciadas que las de muchas altcoins.
Esto podría explicarse, en parte, por la enorme oferta de nuevos proyectos. Solo en 2025 se lanzaron alrededor de 11 millones de nuevos tokens. Ante una oferta tan amplia y el mayor riesgo de volatilidad y falta de liquidez, muchos inversores prefieren centrarse en las criptomonedas de mayor tamaño y trayectoria.
La incertidumbre sigue presente
Los investigadores de Binance señalan que la participación estructural en el mercado cripto ha aumentado. En los últimos años, miles de millones de dólares han entrado en el sector a través de fondos cotizados (ETF) de criptomonedas, y la cantidad de stablecoins en circulación también ha crecido de forma notable. Además, el interés por los activos del mundo real tokenizados (RWA) ha aumentado recientemente.
No obstante, varios indicadores reflejan que la incertidumbre sigue siendo elevada. El Global Uncertainty Index de Cryptoquant, por ejemplo, marca un valor récord, incluso superior al registrado durante el desplome provocado por la COVID-19. Así, aunque el mercado cripto parece haber ganado madurez gracias a la entrada de capital institucional, el nivel de incertidumbre continúa siendo alto en estos momentos.